Las primeras 72 horas tras colocar un balón gástrico representan el periodo de adaptación más importante del tratamiento, ya que durante este tiempo, el cuerpo comienza a ajustarse a la presencia del balón dentro del estómago y aparecen sensaciones nuevas que suelen ser temporales. Conocer lo que ocurrirá en estos primeros días ayuda a reducir la ansiedad, mejora la adherencia al tratamiento y facilita una recuperación más cómoda.
El balón gástrico actúa creando una sensación temprana de saciedad, lo que reduce la ingesta calórica casi de inmediato. Sin embargo, este efecto también genera una respuesta fisiológica natural que produce síntomas pasajeros. Por eso el acompañamiento médico personalizado es fundamental.
Sensaciones físicas normales durante las primeras horas
Entre las primeras 24 y 48 horas, muchos pacientes experimentan náuseas, cierta inflamación abdominal y una sensación de pesadez. Esta reacción es parte de la adaptación del estómago al dispositivo. La medicación prescrita ayuda a disminuir estas molestias.
En las primeras horas, el cuerpo puede intentar expulsar el balón mediante contracciones gástricas. Por eso es frecuente sentir movimientos internos o episodios de reflujo leve. Estas sensaciones disminuyen progresivamente.
Evolución clínica entre las 48 y 72 horas
A partir del segundo día, la mayoría de los síntomas empiezan a disminuir. El estómago se adapta de forma natural y el paciente puede iniciar una rutina más estable. La hidratación constante y la adherencia a las pautas nutricionales permiten una recuperación más rápida.
Tabla de evolución típica durante las primeras 72 horas
| Tiempo | Síntomas frecuentes | Recomendación |
| 0–24 horas | Náuseas, reflujo, espasmos | Medicación, hidratación y reposo |
| 24–48 horas | Disminución del malestar | Líquidos claros y electrolitos |
| 48–72 horas | Adaptación estable | Introducción gradual de dieta líquida completa |
Cada paciente puede experimentar variaciones, pero esta tabla representa la evolución esperada en la mayoría de los casos.
Alimentación recomendada durante los primeros días
La dieta líquida es fundamental para evitar irritaciones y permitir que el estómago se adapte. Se recomienda iniciar con pequeños sorbos de agua, caldos claros y sueros orales. La progresión de líquidos debe ser paulatina hasta llegar a una dieta líquida completa al finalizar el tercer día.
La clave es evitar bebidas carbonatadas, azúcares refinados y lácteos en exceso. La hidratación debe mantenerse constante para prevenir mareos o deshidratación.
Actividad física y cuidados generales
Aunque el reposo es importante durante las primeras 24 horas, no se recomienda permanecer inmóvil todo el día. Caminar suavemente ayuda a mejorar la digestión y disminuir la sensación de pesadez. Es importante evitar esfuerzos, levantar peso o realizar actividad intensa durante los primeros días.
Dormir en posición semisentada puede reducir el reflujo nocturno. También es recomendable mantener un registro diario de síntomas y comunicar cualquier reacción anormal al equipo médico.
Señales que indican acudir a revisión
La mayoría de los síntomas son temporales, pero es importante saber identificar señales de alarma. Vómitos persistentes, incapacidad para mantener líquidos o dolor intenso requieren valoración inmediata para prevenir complicaciones.
Preguntas frecuentes
¿Es normal tener náuseas constantemente?
Sí, durante los primeros dos días es parte de la adaptación.
¿Cuándo puedo volver a trabajar?
Muchos pacientes retoman actividades ligeras después de 48 a 72 horas.
¿Puedo tomar café?
Se recomienda evitarlo los primeros días para no irritar el estómago.
¿El balón se siente todo el tiempo?
No, la mayoría de pacientes dejan de percibirlo después de las primeras 72 horas.




