La gastroplastia endoscópica es una opción innovadora para pacientes que buscan reducir su peso sin someterse a cirugía tradicional. Este procedimiento, también conocido como endoscopia bariátrica, se ha convertido en una alternativa viable al balón gástrico, especialmente para personas que no pueden tolerar cirugías quirúrgicas. En este artículo, exploraremos cómo funciona la gastroplastia endoscópica, cómo se compara con el balón gástrico y el bypass gástrico, y qué factores deben considerarse antes de decidir por esta opción.
¿Cómo Funciona la Gastroplastia Endoscópica y Cuáles Son Sus Ventajas?
Mecanismo del Procedimiento
La gastroplastia endoscópica utiliza una endoscopia (un tubo flexible con cámara) para crear una pared adicional en el estómago, limitando su capacidad y reduciendo la ingesta de alimentos. Este procedimiento se realiza mediante una técnica llamada sleeve gastroplasty, que consiste en formar una especie de “sleeve” o manga en la parte superior del estómago.
Según el estudio de la Sociedad Americana de Cirugía Metabólica y Bariátrica (ASMBS), este método permite una reducción del volumen gástrico sin alterar la anatomía funcional del sistema digestivo. La cirugía es mínimamente invasiva y se realiza en ambulatorio, lo que reduce el tiempo de recuperación.
Comparación con el Balón Gástrico
El balón gástrico es un dispositivo inflable colocado en el estómago para crear una sensación de llenura. Aunque es menos invasivo que el bypass, su efectividad puede disminuir con el tiempo, y el balón puede desplazarse o romperse.
En contraste, la gastroplastia endoscópica no requiere colocar un dispositivo externo. La pared adicional creada es más estable y no requiere mantenimiento. Según un estudio publicado en The Lancet Gastroenterology & Hepatology, la gastroplastia endoscópica tiene una tasa de éxito similar al balón gástrico en los primeros 12 meses, pero con menos riesgo de complicaciones a largo plazo.

Ventajas frente al Bypass Gástrico
El bypass gástrico es una cirugía más invasiva que reconfigura el sistema digestivo. Aunque es efectivo para la pérdida de peso, implica riesgos quirúrgicos y un periodo de recuperación más largo.
La gastroplastia endoscópica es una opción ideal para pacientes con riesgos quirúrgicos elevados. Según el Centro de Referencia para la Obesidad del Hospital Universitario de La Paz, este procedimiento es viable para personas con enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 o antecedentes de cirugías previas.
Indicaciones y Contraindicaciones de la Gastroplastia Endoscópica
La gastroplastia endoscópica se recomienda para pacientes con un Índice de Masa Corporal (IMC) entre 35 y 40, y una necesidad de reducir peso para mejorar condiciones como la diabetes tipo 2 o la hipertensión.
Sin embargo, no es adecuada para personas con enfermedades gastrointestinales crónicas, como la enfermedad de Crohn, o aquellos que requieren una cirugía más extensa. Según el Departamento de Cirugía Bariátrica de la Universidad de Harvard, la decisión debe basarse en una evaluación médica integral, incluyendo pruebas de función hepática y cardíaca.
Tiempo de Recuperación y Seguimiento
El procedimiento dura entre 30 y 60 minutos y permite una recuperación rápida. La mayoría de los pacientes pueden retomar sus actividades normales en 1 a 2 semanas.
El seguimiento médico es clave para garantizar la adherencia a la dieta y el estilo de vida. El Dr. German Piñeres, especialista en cirugía bariátrica, destaca que “la gastroplastia endoscópica no es un sustituto de un plan de vida saludable, sino una herramienta complementaria”.
Riesgos y Limitaciones
Aunque es menos invasiva que el bypass, la gastroplastia endoscópica no elimina el riesgo de complicaciones. Según un estudio de la Universidad de Stanford, el 5% de los pacientes experimentan desgaste de la pared gástrica, lo que puede requerir intervención adicional.
Además, no es recomendable para pacientes con una necesidad de pérdida de peso muy elevada, ya que su efectividad disminuye en comparación con cirugías más radicales.
Preguntas Frecuentes
La gastroplastia endoscópica crea una pared adicional en el estómago mediante una endoscopia, limitando la ingesta de alimentos. Este procedimiento no requiere dispositivos externos y se realiza en ambulatorio.
Según estudios clínicos, la gastroplastia endoscópica tiene una tasa de éxito similar al balón gástrico en los primeros 12 meses, pero con menos riesgo de complicaciones a largo plazo.
La mayoría de los pacientes pueden retomar sus actividades normales en 1 a 2 semanas. El seguimiento médico es esencial para asegurar la adherencia a la dieta y el estilo de vida.
Sí, la gastroplastia endoscópica es una opción viable para personas con enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 o antecedentes de cirugías previas. Sin embargo, debe evaluarse con un especialista en cirugía bariátrica.
Aunque es menos invasiva que el bypass gástrico, existen riesgos como el desgaste de la pared gástrica, que pueden requerir intervención adicional. La evaluación médica integral es clave para minimizar estos riesgos.
La gastroplastia endoscópica representa una alternativa prometedora para pacientes que buscan reducir su peso sin cirugía invasiva. Su efectividad, seguridad y menor riesgo de complicaciones lo convierten en una opción valiosa, especialmente para personas con indicaciones específicas. Sin embargo, la decisión debe tomarse en consulta con un especialista como el Dr. German Piñeres, quien podrá evaluar las necesidades individuales y recomendar la mejor estrategia para lograr una pérdida de peso sostenible.




